Los colombianos y en especial su gente que reside en su capital, Bogotá, están observando como la oferta de miniapartamentos o minidepartamentos se va tomando el mercado de finca raíz tal y como acontece en otras grandes ciudades del mundo como Tokio, París, Londres y Sao Paulo, cuando se habla de América Latina. Es por ello que a diario aparecen ofrecimientos de alojamientos unipersonales u hogares inteligentes en predios donde apenas cabe la cama para pasar la noche y un baño para asearse.
Este tipo de vivienda comienza a aparecer en la capital colombiana motivado en dos aspectos, 1 por la necesidad de contar con una vivienda donde tan solo exista el espacio necesario para descansar luego de una dura jornada laboral o de estudio y 2, por la falta de espacio para construir vivienda con más espacio.
A ello se suma el costo del valor del metro cuadrado que hace que las viviendas con espacio de 50 o más metros se coticen por encima de los 500 millones de pesos (unos 155 mil dólares) o más, mientras que los miniapartamentos que se ofrecen tienen un valor que van entre los 120 a 140 millones de pesos (unos 37.500 a 43.750 dólares).
Este tipo de alojamientos unipersonales constan de un solo ambiente en el que se combina la cama, el baño y, en algunos casos la cocina. Ello hace que la persona utilice la cama como silla de comedor para consumir sus alimentos que prepare o compre en la calle y los lleve para digerir en su punto de residencia.
Los menesteres o ambientes sociales como la sala o zona recibo y los espacio para la lavandería o para ver televisión por lo general son compartidos y se encuentran en la planta baja o primer piso de la edificación.
La principal ventaja que tienen estos pequeños espacios y que los están haciendo apetecible, es su ubicación estratégica ya que están por lo general ubicados en zonas donde existen una muy buena oferta cultural o cerca de las áreas empresariales.
Sus principales compradores son primordialmente universitarios o jóvenes que tiene acceso a su primer empleo.
Por ahora, la oferta más pequeña de este tipo de miniapartamentos o minidepartamentos en Bogotá es de 15 metros cuadrados (lo mínimo permitido por la ley) y 30 m2, h4cho que contrasta con San Paulo donde se ofrece vivienda unipersonal de apenas 8 metros cuadrados a un costo equivalente a los 20 mil dólares.
Un estudio de Oferta y Demanda elaborado por Camacol, gremio que agrupa a los constructores colombianos, muestra que el 36,6% de los compradores de vivienda en Bogotá oscilan entre los 25 a 35 años y es hacia ese sector que va dirigida la oferta de miniapartamentos u hogares inteligentes.
El mismo informe reconoce que la Vivienda de Interés Social (VIS) que es la que mayor demanda tiene en el país por su componente social ya que va orientada hacia los sectores de escasos recursos y que se entrega por lo general en obra gris, es decir sin acabados ni puertas y cuyo costo esta entre 118 a 381 millones de pesos, denotan un crecimiento en sus ventas del 3,6%, mientras que la vivienda unipersonal sube a un ritmo de 2,8% de la oferta actual, lo que contrasta con las viviendas de mayor precio, las cuales registran una caída de 0,7%.