Dos especies de tiburones que viven en el fondo del océano, emiten un color brillante verde, gracias a unas moléculas desconocidas.
Esta "habilidad" es conocida como biofluorescencia, hecha por moléculas que ayudan a estos depredadores a cumplir funciones como combatir infecciones microbianas.
La familia de moléculas que causa este brillo en los depredadores es desconocida todavía según la publicación en la revista "¡Science"
Según el profesor David Gruber de la City University de Nueva York, El brillo encontrado en estos tiburones es bastante diferente al que encontramos en algunas medusas y corales del fondo del océano por ejemplo.
Las dos especies de tiburones afortunadas son el Pejegato globo y el Alitán Mallero, según estudios hechos a partir de expediciónes de buceos.
Son especies de tiburones menos agresivos y, que viven a 30 metros de profundidad o más. Otro misterio del fondo del mar que comprueba lo poco que sabemos de este asomboso lugar.